Esta casilla se encuentra en la Carretera 123, kilómetro 8.7 (antes Carr. 6, km. 2.9), cerca de la planta de cemento (CEMEX). Pertenece al Departamento de Transportación y Obras Públicas pero lleva muchas décadas abandonada. Esta casilla y la otra en dirección a Adjuntas son las únicas con paredes exteriores hechas de bloques de piedra caliza, cuidadosamente cortados y colocados. Esta casilla llama la atención porque las dos mitades de cada vivienda están separadas por un arco.


La utilidad del arco se desconoce, pues elimina la separación entre la sala y los dormitorios, y por lo tanto afecta la privacidad de los habitantes. Sabemos por el examen del plano y por su ausencia en la otra casilla de este proyecto, que el arco no es original. En el cobertizo izquierdo están los dos fogones pero no la pared que en el plano los separa. Entre los dos cobertizos hay un pequeño muro y detrás del mismo corre un canal que llevaba agua al aljibe, cuyo remanente está a la derecha del edificio. El techo original fue sustituido por uno de metal que ya no existe; para crear el declive necesario para descargar las aguas al patio, se removió la sección posterior del pretil. La casilla está rodeada de vegetación hasta el punto que se dificulta verla desde la carretera. No tiene puertas y sólo queda una ventana. En los huecos de las ventanas persisten los marcos originales. En el piso quedan remanentes de losa criolla instalada durante las primeras décadas del siglo pasado.