Esta casilla se encuentra en la Carretera 2, kilómetro 19.2. Fue usada por el Departamento de Transportación y Obras Públicas pero lleva décadas abandonada, siendo ocasionalmente ocupada por deambulantes. El techo original fue sustituido por uno de hormigón. Todas las divisiones internas han sido destruidas. Las puertas y las ventanas faltan pero han sobrevivido algunos de los marcos originales. En la parte posterior del edificio hay dos cuartos de cemento pero no hay restos del cobertizo ni del aljibe.


En el año 2005 se presentó una resolución en la Cámara de Representantes para restaurar la casilla y convertirla en un museo, pero hasta hoy la iniciativa no ha prosperado.