Nuestras casillas de camineros

 
 
 

Durante la segunda mitad del siglo 19, la economía de Puerto Rico avanzó significativamente y fue necesario mejorar los sistemas de transportación. La transportación marítima se atendió en parte mediante la construcción de una red de faros y la comunicación terrestre mediante la construcción de carreteras para conectar las ciudades y los pueblos más grandes. El mantenimiento de las carreteras fue responsabilidad de los camineros o peones camineros, un cuerpo de empleados públicos que recorrían diariamente la vía para descubrir y corregir prontamente los desperfectos. Los camineros y sus familias vivían en casillas (casas pequeñas) de piedra y ladrillo construidas cerca de la carretera. De las 47 casillas españolas que quedaban en Puerto Rico a comienzos de la década del 1920, 21 se han perdido debido al abandono, las remodelaciones extensas, y la ampliación de las carreteras. Las 26 que sobreviven merecen ser conservadas.


Este trabajo visita las casillas de camineros para conocerlas mejor, repasar la interesante historia de estas estructuras centenarias y promover su conservación. A las generaciones de camineros, a sus familias, y a las personas que hoy viven y cuidan con esmero  algunas de estas estructuras, se dedica afectuosamente esta publicación.


La publicación está disponible también en formato PDF (este enlace- 81 MB) y en el iBookstore. El trabajo puede reproducirse libremente con propósitos educativos, sin fines de lucro.


José A. Mari Mut

edicionesdigitales.info

2009-2013



Izquierda arriba- casilla de Toa Baja. Abajo- Centro Cultural de Cayey. Derecha- cornisa de la casilla 1 de Cayey.

 


Una visita a las casillas de camineros del Siglo 19. Historia, características y condiciones de estas casas centenarias.