Faltas ortográficas
 

The difference between the right word and the almost right word is the difference between 'lightning' and 'lightning bug'.  --Mark Twain

Hay tres tipos principales de errores ortográficos: los errores tipográficos simples (typos) que se producen al presionar una tecla incorrecta, las palabras parecidas pero que tienen otro significado (homónimos) y las faltas de acentuación.

Muchos errores tipográficos pasan inadvertidos porque al leer rápiamente identificamos combinaciones de letras y completamos mentalmente el resto de la palabra. ¿Cuántas veces has leído una palabra, te das cuenta de que no tiene sentido en el contexto de la oración y cuando retrocedes encuentras otra palabra similar?

El corrector ortográfico del procesador de textos identifica como incorrectas las palabras que no existen (e.g., espezie en vez de especie) pero no detecta errores que producen otra palabra bien escrita (e.g., especia en vez de especie). Tampoco identifica palabras que confundimos porque tienen idéntica o similar pronunciación. He aquí un ejemplo:

          Spellbound, por Janet Minor

          I have a spelling checker,

          It came with my PC,

          It plainly marks for my revue   (review)

          Mistakes I cannot sea.                (see)

          I've run this poem threw it,       (through)

          I'm sure your pleased too no,    (you're, to, know)

          Its letter perfect in its weigh,    (It's, weight)

          My checker told me sew.            (so)


A diferencia del español, el idioma inglés no tiene una correspondencia precisa entre la gramática y la fonética. Por tal razón muchas personas confunden palabras que se pronuncian de forma similar. He aquí una muestra pequeña de la enorme cantidad de palabras homófonas que existen en el idioma inglés: bear-bare, beat-bit, boar-bore, break-brake, cheek-chick, deer-dear, dock-duck, do-due, fare-fair, feel-fill, hole-whole, incite-insight, it's-its, launch-lunch, lead-lid, leave-live, lose-loose, lock-luck, marsh-March, muscle-mussel, principal-principle, son-sun, steak-stake, suck-sock, tail-tale, their-there, this-these, verses-versus, waited-weighted, way-weigh, weather-whether, were-where.


En español, las palabras homófonas generalmente comienzan con H o contienen las letras B-V, G-J, LL-Y y S-C-Z . Ejemplos: a-ha, vaso-bazo, bello-vello, cesta-sexta, ciento-siento, cocer-coser, e-he, encima-enzima, halla-haya, has-haz, meses-meces, sabia-savia, tasa-taza, tubo-tuvo.


El corrector ortográfico identifica las palabras mal acentuadas cuando no existen en el idioma (e.g., emúlsion, protéina, núcleico) pero no puede detectarlas si la palabra se escribe correctamente con o sin acento (e.g., practico-práctico-practicó). La costumbre de no acentuar las letras mayúsculas data de la época de las maquinillas pero hoy no se justifica porque los procesadores de texto pueden acentuarlas (Á, É, Í, Ó, Ú). Recuerda que aquello, dio, eso, esto, fue, fui, ti y vio nunca se acentúan. Las palabras que siguen a continuación se acentúan incorrectamente a menudo porque la acentuación depende de su uso.

  1. aun- No logramos verlo aún; pero aun así no importa.

  2. como- ¿Cómo lo sabes? Yo como mucho pero no tanto como él.

  3. cuando- ¿Cuándo llegó? Cuando amaneció.

  4. cuanto- ¿Cuánto necesitas? Cuanto puedas darme.

  5. de- Dé una vuelta inmediatamente y no camine de lado.

  6. donde- ¿Dónde lo viste? Donde lo vimos ayer.

  7. el- Hicimos el muestreo porque él nos ayudó.

  8. mas- Se necesitan más observaciones, mas se acabó el tiempo.

  9. mi- Es para mí y no para mi colega.

  10. o- Hay veinte o treinta. Hay 20 ó 30.

  11. porque- ¿Por qué lo hago? Porque sí, y no tengo que darte un porqué.

  12. que- ¿Qué debe suceder? Que no llueva.

  13. quien- ¿Quién lo descubrió? Quien menos esperábamos.

  14. se- No sé, pero sé discreta porque se fue.

  15. si-  Sí quiero ir, pero solamente si todos vamos.

  16. te- Te invitó a tomar un té de manzanilla.

  17. tu- Tú sabes que tu propuesta es excelente.


El Diccionario de la lengua española y el Diccionario panhispánico de dudas son sumamente útiles para los escritores hispanos y pueden consultarse gratis en el portal de la Real Academia Española.