Cidra

 
 

El nombre de este pueblo deriva del cultivo y la exportación en antaño de la cidra, un pariente del limón, la china y la toronja. En aquel tiempo el territorio conocido como la Sierra de la Cidra pertenecía a Cayey.


Se dice que para 1795 se estableció una ermita alrededor de la cual fue desarrollándose un poblado. La petición para fundar el pueblo se radicó en el 1807 bajo el liderato de Victoriano de Rivera. El pueblo se fundó oficialmente en el 1809, aunque su parroquia se independizó de la de Cayey nueve años después y el primer alcalde tomó posesión en el 1820. El municipio fue anexado a Cayey en el 1902, pero recobró su independencia en el 1905.


La economía ha dependido siempre de la agricultura, particularmente del café, el tabaco, los frutos menores y la ganadería. El Lago de Cidra (embalse construido en 1946 para suplir agua al área metropolitana), la Hacienda Madrigal y los Chorros de Perico (una cascada entre los Barrios Montellano y Ceiba) son algunas de las atracciones de este municipio.


Francisco María Zenón (periodista y político), Pedro Vázquez Urbina (escritor) y Myrna Vázquez (actriz) son cidreños destacados. El municipio se conoce también como el Pueblo de la paloma sabanera por ser el hábitat principal de esta ave poco común. El Festival de la paloma sabanera se celebra a principios de diciembre. El renombre de Pueblo de la eterna primavera deriva de las temperaturas agradables que predominan en este pueblo de la cordillera.

Parroquia

Nuestra Señora del Carmen


  1. En el 1815 se terminó una iglesia de madera.

  2. En el 1867 se terminó la primera iglesia de mampostería, destruida poco después por un terremoto.

  3. En el 1895 comenzó la construcción de la segunda iglesia de mampostería, diseñada por Pedro Cobreros.

  4. La iglesia se reconstruyó en el 1952, cuando se añadieron las naves laterales, el techo de hormigón y se alteró la fachada.


Fotos adicionales

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Pueblo de la eterna primavera