Maricao

 

Parroquia

San Juan Bautista


  1. En el 1864 había una iglesia de madera.

  2. La iglesia de mampostería fue diseñada por Jerónimo Jiménez Coronado y se construyó entre 1890 y 1898.

  3. A mediados de la década de 1960 se  hicieron arreglos que incluyeron la instalación de un techo de cinc apoyado por viguetas de metal.

  4. El templo se restauró por última vez en el 1984, cuando se instaló un plafón de paneles y se añadió una pared de ladrillos detrás del altar.


Fotos adicionales

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Pueblo de las indieras

Hay cuatro propuestas para el origen del nombre de este pueblo. Según la primera, el nombre deriva de un jefe indígena que gobernaba el territorio. De acuerdo a la segunda, recuerda a un militar español. Según la tercera, el nombre deriva de la abundancia del árbol de maricao (un ejemplar crece en la plaza de recreo). Según la cuarta propuesta, el nombre deriva de la unión de María y el sufijo -cao, en referencia a una india enamorada de un español, que por delatar un ataque indígena fue atada a un árbol de maricao y ajusticiada.


Los primeros esfuerzos por formar un poblado datan de mediados del siglo 19. Las primeras gestiones para obtener la independencia de San Germán comenzaron temprano durante la década de 1870 y rindieron fruto en 1874. El crecimiento del pueblo durante el siglo 19 fue rápido debido al auge del cultivo de café.


La economía ha dependido siempre de la agricultura, particularmente del cultivo de café y chinas. A pesar del establecimiento de una importante industria farmacéutica, Maricao sigue siendo un pueblo eminentemente agrícola. El turismo es otro renglón importante de la economía. El Vivero de Peces, el Salto Curet y el Centro Vacacional Monte del Estado son algunas de las atracciones de este municipio.


Virgilio Brunet Maldonado (educador), Judith Seda Matos (educadora y jueza) y Francisco Vicente (educador) son maricaeños destacados. El municipio también se conoce como la Ciudad del Monte del Estado (por la ubicación de dicho lugar en su territorio), Ciudad de leyenda y romance (por la leyenda de la india María) y Tierra del café (por el cultivo de este grano, tradición recordada todos los años en un importante festival). El renombre de Pueblo de las indieras deriva de la existencia de tres barrios (Indiera Alta, Indiera Baja e Indiera Fría) donde se dice que vivieron los últimos taínos.