Murciélagos frugívoros

 
 

Cuando pensamos en murciélagos, por lo general los imaginamos volando en búsqueda de insectos que detectan con su preciso sistema de sonar. El murciélago emite chillidos de alta frecuencia que rebotan sobre los insectos y el eco le informa el tamaño del insecto, a qué distancia se encuentra y en qué dirección vuela. Pero no todos los murciélagos se alimentan de insectos; una de nuestras especies come peces, otra se alimenta de néctar y A. jamaicensis es una de cuatro que comen frutas. También consume cierta cantidad de flores, néctar y hojas. En el Recinto Universitario de Mayagüez se alimenta principalmente de almendra, kamani y maría.


Los murciélagos frugívoros dependen de la visión y el olfato para encontrar su alimento. Toman las frutas con los dientes y vuelan a una percha que puede quedar cerca o lejos de la planta. Allí consumen la pulpa y dejan caer las semillas, convirtiéndose por lo tanto en importantes agentes para la dispersión de varias especies de plantas. Sus perchas pueden identificarse fácilmente por los grupos de semillas que amanecen debajo del lugar escogido para alimentarse. Los murciélagos también cargan semillas hasta el lugar donde pasan el día; en Cueva Tuna, por ejemplo, encontramos muchas semillas de almendra y quenepa. La subespecie de A. jamaicensis que vive en Puerto Rico también habita en Jamaica, La Española y las Antillas Menores.

Artibeus jamaicensis

Estos murciélagos son muy abundantes en Cueva Tuna, Cabo Rojo. Desde que entramos hasta que salimos de la cueva estuvieron alborotados, chillando y volando sin cesar. Este grupito, sin embargo, se mantuvo quieto cerca del techo. Danny Lugo los iluminó con una linterna para que la cámara pudiera enfocar.  Canon PowerShot G12, 6.1-30.5 mm (30.5 mm), ISO 200,  1/60 s, f/4.5, flash de la cámara.