Carey cabezón

 
 

En nuestro mar y nuestras costas habitan cuatro especies de tortugas marinas. Una de ellas es el carey cabezón o tortuga cabezona, especie que en la adultez alcanza unos 3 pies de largo y pesa como 300 libras. Su dieta consiste de una gran variedad de animales, incluyendo aguavivas, corales, crustáceos, equinodermos, esponjas, moluscos y peces. Las tortugas marinas tienen un antepasado terrestre y necesitan reproducirse en tierra. Por eso, entre mayo y agosto las hembras del carey cabezón emergen a lo largo de la costa sur de la isla para excavar en la arena y depositar sus huevos. Para reducir los encuentros con depredadores ponen los huevos de noche y las tortuguitas igualmente abandonan el nido de noche.


La pesca de tortugas marinas está prohibida desde el 1973 en Puerto Rico. Intervenir con estos animales puede acarrear multas de hasta $50,000 y un año de cárcel. Tampoco se permite compactar o excavar los nidos, una triste consecuencia del uso de vehículos 4x4 en las playas. La iluminación excesiva de las costas es otra amenaza para la supervivencia de estas tortugas porque las crías pueden desorientarse en su camino hacia el mar. Los casi cuarenta años de protección legal que han tenido las tortugas marinas han aumentado las poblaciones y desafortunadamente también la cacería para obtener su carne, que se vende ilegalmente a precios muy altos.

El zoológico de Mayagüez lleva el nombre de su fundador, el Dr. Juan A. Rivero. Gracias a él pude acceder la zona de rehabilitación de animales marinos y tomar esta foto.  Para eliminar los reflejos del agua utilicé un polarizador. Nikon D90, 18-105 mm (52 mm), ISO 640,  1/200 s, f/5, flash de la cámara.

Caretta caretta