Cucaracha de Cueva Tuna

 
 

Uno de los animales más interesantes de Puerto Rico es la curacacha de Cueva Tuna, un blabérido endémico de nuestra isla que vive en un pequeño número de cuevas. Como se aprecia en la foto, tiene el mismo color que la cucaracha común que entra a las casas (y que también habita en cuevas) pero se distingue inmediatamente por su tamaño mucho mayor, porque la cabeza está completamente cubierta por el dorso del primer segmento torácico y porque no tiene alas: sin un sistema de sonar como el de los murciélagos y sin mayores adaptaciones morfológicas para vivir en la oscuridad, volar en las cuevas sería inútil y la convertiría en presa fácil de los murciélagos.


Esta cucaracha fue motivo de una gran controversia durante los primeros años de la década del 1990, cuando el Servicio de Pesca y Vida Silvestre la colocó en la lista de especies amenazadas con la extinción y propuso gastar unos tres millones de dólares para estudiar su población. Los ciudadanos que creen que las únicas cucarachas buenas son las cucarachas muertas, pusieron el grito en el cielo ante lo que consideraron un extravagante desperdicio de fondos públicos. Ajenas a la controversia, las cucarachas de Cueva Tuna siguen sus rutinarias vidas, alimentándose de organismos pequeños y de materia orgánica en las paredes  de su cueva, evitando encontrarse con los ciempiés y los guabás que las asechan.

Tomé esta foto en Cueva Tuna, Cabo Rojo, uno de los pocos hábitats conocido de esta hermosa cucaracha. El Dr. Mari Mutt sostuvo la cucaracha, que luego de la foto huyó despavorida por la pared de la cueva. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 200,  1/100 s, f/8, flash anular.

Aspiduchus cavernicola