Esqueleto de erizo

 
 

Para el observador casual esta imagen es atractiva por la simetría de las hileras de puntos y estructuras cónicas. El biólogo admira mucho más. En esta vista superior (aboral), el hueco del centro corresponde al lugar donde estuvo el ano, la boca estuvo en la superficie opuesta (oral). Los equinodermos tienen simetría radial, condición que observamos en las regiones que radían del centro: cinco áreas con estructuras cónicas y cinco con puntitos. Los conos son las bases de las espinas, mientras que los puntos son huequitos a través de los cuales se proyectan los pies ambulacrales, unos tubitos flexibles, capaces de extenderse y contraerse, que se usan para caminar y adherirse al sustrato. La superficie blanca se compone de pequeñas piezas de carbonato de calcio, el mismo material del cascarón del huevo de gallina.


Diadema antillarum se identifica fácilmente porque tiene el esqueleto cubierto de largas espinas negras, por eso le llaman black sea urchin y long-spined sea urchin. Las puntas de las espinas, principal mecanismo de defensa, se rompen fácilmente cuando penetran la piel y todo intento por desalojarlas es inútil, pues se fragmentan aún más. No hay más remedio que aguantar el dolor y dejar que se descompongan lentamente. Este erizo habita en arrecifes de coral, donde mantiene bajo control las poblaciones de algas. En el 1983 una enfermedad desconocida mató en el Caribe cerca del 97 por ciento de estos erizos, lo que a su vez causó un crecimiento tan exagerado de algas que en muchos lugares los corales murieron, los peces se fueron y el ecosistema se desintegró.

Encontramos este esqueleto de erizo durante un día de playa en Rincón. Le tomé una foto porque su textura y sus patrones radiales son sumamente atractivos. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 200,  1/200 s, f/20, flash anular.

Diadema antillarum