Silvicultura

 
 

Los bosques, al igual que los terrenos agrícolas, pueden manejarse para conveniencia del ser humano, una práctica conocida como silvicultura. Cuando un bosque se maneja intensivamente para producir madera, se procede a limpiar el terreno y a sembrar arbolitos a una densidad determinada por investigaciones científicas. El predio se visita a intervalos, dependiendo de la velocidad de crecimiento de la especie, y los ejemplares más pequeños se remueven para liberar de la competencia a los que crecen más rápido y se perfilan como los mejores productores. Al final del ciclo, que dependiendo de la especie puede durar veinticinco o más años, se cortan los árboles restantes y se siembra un bosque nuevo.


El eucalipto robusta es nativo de una franja costera muy húmeda en el sureste de Australia. Se introdujo a Puerto Rico durante las primeras décadas del siglo pasado y se sembró en los bosques de Carite, Guilarte, Maricao y Toro Negro. Alcanza los 125 pies de altura, con tronco de tres pies de diámetro. La corteza es pardo-grisácea, gruesa y agrietada; en lugares húmedos se torna esponjosa y algunas personas la remueven para cultivar orquídeas, lo que  expone la corteza interna al ataque de bacterias y hongos. Las hojas, como las de muchos otros eucaliptos, huelen a resina cuando se estrujan. El nombre de la especie se refiere al tamaño del árbol maduro, uno de los gigantes en algunos bosques de la cordillera.

Tomé esta foto una mañana en el Bosque de Toro Negro. Esta interesante perspectiva sólo puede lograrse con un lente fish-eye. Nikon D90, lente Lensbaby fisheye 12 mm, ISO 200,  1/500 s, f/16, luz natural.

Eucalyptus deglupta

Eucalyptus robusta