Fresa de montaña

 
 

Encontrar la fresa de montaña es una de las sorpresas más agradables y deliciosas de un día de campo en la Cordillera. Aunque su nombre no sea botánicamente preciso. Resulta que no es una fresa (strawberry, género Fragaria) sino una frambuesa (raspberry, género Rubus). Las fresas tienen el interior sólido, mientras que las frambuesas son huecas. Las frambuesas que importan los supermercados son generalmente híbridos entre la frambuesa europea Rubus idaeus y la frambuesa americana R. strigosus. Como todas las frambuesas, la fresa de montaña crece mejor en climas frescos con bastante sol y agua, condiciones que consigue en los claros del bosque y a lo largo de caminos y carreteras de la cordillera.


Rubus rosifolius es nativa de Asia pero se ha naturalizado a través de los trópicos. Es una planta pequeña, perenne, rastrera, con tallos espinosos y hojas parecidas a las de las rosas, de lo cual deriva el nombre rosifolius (Rubus significa rojo). Sus flores blancas con cinco pétalos redondeados son polinizadas principalmente por abejas. Las semillas son dispersadas por aves y roedores que comen las frutas. En Puerto Rico florece y fructifica durante todo el año. La fresa de montaña no se cultiva comercialmente y por lo tanto no se encuentra en las plazas de mercado ni en los supermercados. La oportunidad de saborearla es casi siempre accidental, un delicioso punto final a una excursión por nuestras montañas.

Durante mis viajes al campo he saboreado muchas veces este rico fruto silvestre. Si te gustan la botánica y la fotografía debes retratar la flor, el fruto y las hojas. Las plantas se distinguen a menudo por detalles presentes en estas estructuras. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 200,  1/125 s, f/22, flash anular.

Eucalyptus deglupta

Rubus rosifolius