Instinto de cazador

 
 

El gato fue domesticado hace unos 9500 años y desde entonces ha sido una de nuestras mascotas favoritas. Son lindos, suaves, a veces cariñosos. A través de los siglos se han adaptado a vivir con nosotros y nuestra preferencia por animales dóciles ha producido animales mansos que se adaptan bien a los espacios confinados de apartamentos y casas. Como no han perdido el instinto de cazador, los gatos han sido útiles para controlar las poblaciones de ratas y ratones. Ese instinto, sin embargo, es letal para muchos animales silvestres. Suelta un gato en el patio y pronto llegará con un lagartijo, una siguana o un pajarito; imagínate el daño que causan los que viven realengos.


Se ha estimado que los gatos matan anualmente unas 65 millones de aves en el Reino Unido. En islas pequeñas el impacto es aún mayor. El caso más dramático de extinción causada por estos animales es el Stephens Island Wren, una pequeña ave nocturna endémica de un islote ubicado entre las dos islas principales de Nueva Zelandia. La inauguración de un faro allí en el 1894 fue acompañada por la importación de gatos, el descubrimiento del ave ese mismo año y su extinción un año después. Dos generaciones de nuestros mimosos felinos bastaron para extinguir el ave. Los gatos de isla de Mona se alimentan de reptiles y aves... el 90 por ciento de los reptiles de Mona no viven en otro lugar.

De visita en casa de unos amigos en Camuy vi a este gato “jugando” con una siguana. Súbitamente le mordió el costado, poco después le cortó la cabeza. Nikon D40x, 70-300 mm (300 mm), ISO 200,  1/500 s, f/5.6, luz natural.

Felis catus