Pez dorado

 
 

Nuestra mascota acuática favorita es sin lugar a dudas el pez dorado, uno de los primeros peces domesticados por el hombre. Hace más de mil años los chinos domesticaron varias especies de ciprínidos grises y plateados para utilizarlos como alimento. Una mutación produjo el color dorado y esos peces se seleccionaron para adornar estanques y jardines acuáticos. Otras mutaciones produjeron colores oscuros, rabos bifurcados, verrugas cefálicas y ojos brotados, características que combinadas de diversos modos han generado la gran variedad de formas y colores que adornan nuestros estanques y peceras.


Los peces dorados se introdujeron a Europa temprano en el siglo 17 y décadas después llegaron al Nuevo Mundo. No se sabe con exactitud cuándo llegaron a Puerto Rico. Sí sabemos que muchos dueños se cansan de sus peces y los sueltan en charcas, quebradas y ríos, donde ocasionalmente logran establecerse. En los Estados Unidos se han encontrado peces dorados en todos los estados excepto Alaska. En Puerto Rico se han colectado en varios cuerpos de agua, incluyendo el Lago Guajataca. Hasta ahora no se han reproducido localmente en grandes cantidades ni se han convertido en plagas, más bien los capturan los pescadores para usarlos de carnada.

El color  anaranjado metálico de este pez es difícil de captar con una cámara digital. Para reproducirlo fielmente hay que afinar muy bien el equilibrio del blanco (white balance). Nikon D90, 105 mm macro, ISO 200,  1/125 s, f/5, flash de la cámara.

Carassius auratus