Medicina natural

 
 

Los extractos de plantas y de animales se han usado desde tiempos inmemorables para aliviar diversas enfermedades. Nuestros taínos usaban la resina del guayacán para tratar diversos males, convirtiéndose este árbol en una de nuestras primeras exportaciones a Europa. La manteca de culebra se usó como remedio contra la viruela y muchos otros males hasta entrado el siglo pasado. Igualmente se hizo con las infusiones o tés de varias plantas, como de paletaria y vaquiña (baquiña) para problemas de los riñones. La medicina natural perdió importancia con el desarrollo de la medicina moderna, basada en antibióticos y otros compuestos cuya efectividad es respaldada por experimentos científicos.


Recientemente ha renacido el interés por la medicina natural entre los que buscan tratamientos simples y menos invasivos. El té de insulina, como se le llama a C. speciosus (nativa de Asia) y a su pariente cercano C. spicatus (nativa del Caribe) se usa para disminuir el nivel de glucosa en la sangre. Algunos experimentos para probar su efectividad en ratas han sido positivos y otros han sido negativos. Ante tales conflictos es prudente educarse y no depender absolutamente de remedios cuya efectividad es cuestionable. El tratamiento moderno para la diabetes incluye un régimen de ejercicio, modificación de la dieta, varios medicamentos y aplicaciones de insulina humana.

Tomé esta fotografía en la Estación Experimental Agrícola aledaña al Recinto Universitario de Mayagüez. Los patrones líneales y espirales son muy atractivos para el ojo humano y en esta planta se combinan ambos. Nikon D90, 1o5 mm macro, ISO 400,  1/250 s, f/5, luz natural.

Cheilocostus speciosus