Libélula marina

 
 

Las libélulas están perfectamente adaptadas para depredar insectos. La cabeza de los adultos está casi completamente ocupada por dos grandes ojos compuestos que les proveen excelente visión. Las cuatro alas grandes y los nervios que las controlan proveen un vuelo excepcional. Las patas repletas de espinas sólo sirven para posarse en la vegetación y para atrapar a sus presas, no sirven para caminar. Las etapas larvales, conocidas como ninfas, son acuáticas e igualmente carnívoras. Se alimentan de crustáceos, gusanos, insectos, peces y renacuajos que capturan extendiendo súbitamente una de sus piezas bucales, que está equipada con dos fuertes ganchos.


Erythrodiplax berenice vive cerca del mar desde Canadá hasta Ecuador y a través de las Antillas. Tiene la distinción de ser la única libélula marina. Mientras que las larvas de todos los demás odonatos sólo pueden vivir en agua dulce, las de esta especie toleran desde agua dulce hasta agua 2.6 veces más salada que la del mar. La libélula también exhibe un marcado dimorfismo sexual: los machos maduros son azul oscuro o negro uniforme, mientras que los machos jóvenes y las hembras tienen la coloración negra y amarilla que ves arriba. En la vegetación y en el agua siempre acechan hambrientas las libélulas.

Tomé esta foto durante un viaje del curso de fotografía científica. Era la primera vez que la clase se ofrecía usando cámaras digitales y fue un logro poder darla junto al Dr. Fernando Bird.  Durante esta visita a las Salinas de Cabo Rojo practicamos macrofotografía. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 200,  1/200 s, f/22, flash anular.

Erythrodiplax berenice