Joyas del estanque

 
 

Los lotos o lirios acuáticos (water lilies) son joyas de la naturaleza. Nada llama más la atención en un estanque que un grupo compacto de hojas redondas posadas sobre la superficie del agua, interrumpidas por bellas flores sostenidas por tallos que desaparecen en la profundidad. Hay unas cincuenta especies de Nymphaea nativas de regiones templadas y tropicales alrededor del planeta. Debido a su gran valor decorativo, muchas de las especies han sido propagadas y distribuidas mundialmente. Pero si bella es la planta, igualmente interesante es su biología.


La parte más duradera y menos atractiva del loto es su rizoma, que crece enterrado en el lodo del fondo. De este tallo brotan peciolos que alcanzan la superficie para producir hojas que se posan sobre el agua y capturan la luz solar. Cuando el rizoma acumula suficiente alimento y llega el momento adecuado, aparecen pedicelos que se alargan hasta salir del agua y producir flores, que en algunas especies abren de día y en otras de noche. Las flores polinizadas se sumergen para producir una cápsula llena de diminutas semillas que se dispersarán con la corriente. Nymphaea capensis es nativa del este y sur de África, donde sus flores son polinizadas por escarabajos grandes.

Tomé esta foto en el Jardín Botánico de Caguas, donde hay una bonita selección de lotos. Para obtener el fondo negro usé una velocidad de obturación rápida y un poco de flash, iluminando la flor sin que saliera el agua turbia del estanque. Nikon D40x, 105 mm macro, ISO 200,  1/500 s, f/5.6, flash externo.

Nymphaea capensis