Mantis monalisa

 
 

Frente a la Mona Lisa muchos hombres se paralizan. La mirada, el pelo y los labios con su misteriosa sonrisa son irresistibles. Los mántidos macho quizás sienten lo mismo cuando miran a sus hembras. Pero cuidado con ellas. La mantis se alimenta de insectos y otros animales que atrapa con las patas delanteras. Permanece inmóvil sobre la vegetación, a menudo confundiéndose con la misma, hasta que la presa se acerca justo lo necesario. Entonces, un súbito estiramiento y contracción de las patas capturan la presa, que sujetada por espinas es llevada a la boca. Sus novios a menudo corren la misma suerte; durante la cópula son agarrados por la hembra, quien de un mordisco en el cuello les quita la cabeza y poco a poco consume lo demás.


Callimantis antillarum fue descrita como Mantis antillarum en el 1859 por el minerólogo y entomólogo suizo Henri Louis Frédéric de Saussure (1829-1905), quien viajó por las Antillas, México y los Estados Unidos desde el 1854 hasta el 1856. Es la única especie del género Callimantis. Como lo sugiere su nombre, habita a través de las Antillas, siendo una de sólo dos especies de mantis nativas de Puerto Rico. No tiene preferencia por hábitats particulares y por lo tanto se encuentra en toda la isla, lista para capturar con su pose de Mona Lisa tanto presas como novios.

Este ejemplar fue colectado por Oscar Pérez, quien se lo dio a Donato Seguí, quien  lo pasó a Carlos Santos, quien me lo trajo para que lo retratara. La imagen es producto de 36 fotos unidas por apilado de imágenes (image stacking). No hay otro modo de lograr tal profundidad de campo a este aumento. Canon 7D, lente Infinity Optics K2 Long Distance Microscope, ISO 100,  1/100 s, f/13, luces de estudio, terciopelo negro detrás de la mantis, equipo Visionary Digital para unir las imágenes.

Callimantis antillarum