Matabuey

 
 

El matabuey es uno de nuestros árboles autóctonos más atractivos. Tiene buena forma, crece erecto y posee un follaje lustroso. Sus flores tienen una linda tonalidad amarillo-naranja y sus pequeñas frutas anaranjadas de suave piel contribuyen a su valor decorativo. Puede competir sin miedo con la maga o el árbol de violeta por el honor de ser nuestro árbol nacional. Su nombre sugiere que la fruta es tóxica, algo que no sorprende porque pertenece al grupo de las solanáceas, una familia reconocida por la presencia de alcaloides que inhiben la transmisión de los impulsos nerviosos. La nicotina, usada en antaño como insecticida y la capsaicina, componente activo del pepper spray, son productos de solanáceas.


El matabuey crece naturalmente en unas pocas localidades de la mitad norte de la isla y en Vieques. Alcanza los cincuenta pies de altura, con tronco de diez pulgadas de diámetro. Las hojas son simples y miden hasta cuatro pulgadas de largo. Las flores miden poco menos de una pulgada de largo y producen abundante néctar que atrae abejas y reinitas. Las frutas miden como tres cuartos de pulgada de diámetro. El árbol florece y fructifica durante la mayor parte del año, lo que aumenta su valor ornamental. El género honra al teólogo alemán Johann Ephraim Goetze (1731-1793). El nombre de la especie se refiere a la belleza o elegancia del árbol... un tesoro de nuestra flora.

Tomé esta foto en la Estación Experimental aledaña al Recinto Universitario de Mayagüez. Retratar este árbol es grato por su bello follaje, elegante flor y brillante fruto anaranjado. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 640,  1/80 s, f/16, luz natural.

Goetzea elegans