Mitosis

 
 

Nuestra vida comenzó con una célula (el cigoto) producto de la unión de un espermatozoide y un óvulo. Los diez trillones de células que forman nuestro cuerpo son producto de la mitosis. Mediante este proceso la célula duplica su material genético y se divide en dos células iguales. Todas nuestras células son genéticamente idénticas, se distinguen unas de otras por la acción de genes que se activan durante el desarrollo. Esta célula está en telofase, la última etapa de la mitosis. Lo sabemos porque tiene dos núcleos y porque entre ambos comienza a formarse la línea que la dividirá en dos. En la foto se ven tres de los muchos organelos o estructuras especializadas que poseen las células.


Los núcleos de color violeta contienen el material genético, es decir las instrucciones que controlan la diferenciación y función celular. En nuestras células las instrucciones se guardan en cuarenta y seis moléculas ADN, cada una compuesta por una secuencia de unidades llamadas nucleótidos, que a su vez tienen cuatro tipos de bases nitrogenadas. La secuencia de bases guarda la información genética. Los puntitos anaranjados son mitocondrios, organelos diminutos que producen energía a partir de la glucosa que circula en la sangre; esta célula tiene muchos mitocondrios porque la mitosis requiere mucha energía. Las fibras verdes son microtúbulos de actina, una proteína estructural que es parte del citoesqueleto y que ayuda a transportar materiales de un lugar a otro dentro de la célula.

Para observar células con el microscopio confocal de láser es necesario que fluorescan, ya sea  por cuenta propia o porque se les añadieron tintes fluorescentes. En este caso usamos DAPI para el núcleo, MitoTracker red para los mitocondrios y AlexaFluor 488 para los filamentos de actina. Célula de endotelio pulmonar bovino. Microscopio Olympus FV300.

Bos taurus