Ramitas vivientes

 
 

El Orden Phasmatodea contiene unas tres mil especies de insectos, todas adaptadas para confundirse con la vegetación. El nombre del grupo deriva del griego para aparición o fantasma, en referencia a que es muy difícil detectarlos cuando permanecen inmóviles sobre una planta. Para ver un insecto palito es casi imperativo que se mueva y por lo general sólo se mueven de noche, cuando caminan lentamente en búsqueda de hojas para comer o de otro individuo para formar pareja. Si por mala suerte se encuentran con un depredador, los palito se dejan caer al suelo o huyen dejando atrás quizás una de sus patas.


Lamponius portoriensis no sólo cambia de color entre verde y pardo, sino que exhibe un dimorfismo sexual bien evidente. Los machos, como el de la foto, son esbeltos y lisos, mientras que las hembras son gorditas y arrugadas. La diferencia entre los sexos es tan marcada que podríamos pensar que son especies diferentes. Algunas personas crían y mantienen palitos como mascotas. Estos aficionados nos han ayudado a conocer mejor la biología de esta especie. Por ejemplo, han reportado que sólo se reproduce sexualmente y no por partenogénesis, como hacen otros palitos. Los aficionados la consideran, dicho sea de paso, una especie fácil de criar.

 Caminábamos por una vereda del Bosque Toro Negro discutiendo técnicas de fotografía nocturna, cuando una de nuestras linternas iluminó a este palito que se movía lentamente entre flores de miramelinda. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 200,  1/200 s, f/22, flash anular.

Lamponius portoricensis