Palma de sombrero

 
 

Las fotografías tomadas en Puerto Rico durante la última década del siglo 19 y las primeras del siglo 20 muestran a casi a todos los hombres con sombrero. La mayoría de los sombreros eran producidos localmente, por artesanos que trabajaban en sus casas empleando fibras de hojas de palma. Los modelos más rústicos tomaban algunas horas de trabajo, pero los más finos, hechos de fibras muy delgadas, cuidadosamente seleccionadas y blanqueadas, podían tomar semanas de intensa labor. Algunos artesanos vendían sus productos a tiendas, mientras que otros, reconocidos por la calidad de su trabajo, los vendían en sus casas.


La palma de sombrero es nativa de la Española, Puerto Rico y Santa Cruz. Alcanza los cuarenta pies de altura, con tronco liso de dos o más pies de diámetro. Las hojas miden hasta seis pies de largo y ancho. En la isla crece naturalmente en el área de Joyudas, Cabo Rojo, y en el área costera de Aguadilla e Isabela. En la antigua Base Ramey hay muchos ejemplares, algunos quizás centenarios. Esta palma no se usa ya para hacer sombreros. Hoy tiene un nuevo papel en la jardinería paisajista, siendo favorecida por desarrolladores de  hoteles, parques y complejos de apartamentos. Causiarum recuerda su viejo uso, pues deriva de una palabra macedónica usada para los sombreros de ala ancha.

Camino a las ruinas del faro español de Aguadilla tuve que detenerme a admirar estas altas palmas sobre un bello cielo azul. La repetición de formas es muy atractiva para el ojo humano y contribuye al éxito de la foto. Nikon  D40x, 18-55 mm (23 mm), ISO 200,  1/100 s, f/9, luz natural.

Sabal causiarum