Caracoles enamorados

 
 

Los caracoles terrestres se enamoran, pero con una gran diferencia cuando los comparamos con la mayoría de los animales. Estos caracoles son hermafroditas simultáneos, lo que significa que producen espermatozoides y óvulos a la misma vez. ¿Por qué entonces buscan pareja? ¿Por qué no se autofecundan y ya? La contestación más favorecida a este dilema es que el apareamiento con otro individuo aumenta la diversidad genética de la población, lo que a su vez le aumenta la probabilidad de sobrevivir cambios ambientales adversos. Tal variación genética le ha permitido a muchas especies de insectos desarrollar resistencia a los insecticidas que usamos para combatirlos.


Polydontes lima es uno de nuestros caracoles autóctonos y una de las especies más comunes a través de la isla. Se encuentra a gusto tanto en los bosques como en los patios de las casas, donde puede ser muy abundante. Se alimenta de hojas y de la capa de algas que crece sobre los sustratos húmedos. Durante el periodo seco del año trepa una superficie y permanece inmóvil hasta que llueve nuevamente. La especie fue descrita en el 1821 por el barón y naturalista francés André Étienne d’Audebert de Férussac (1786-1836), especialista en moluscos y simultáneamente profesor de geología y estadísticas en París.

 

Encontré estos caracoles en el Zoológico de Mayagüez mientras retrataba cotorras. Tuve que cambiar rápidamente mi configuración de fotografía de aves a macrofotografía, pues el lente y la iluminación para ambas son muy diferentes. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 400,  1/200 s, f/25, flash anular.

Polydontes lima