Aposematismo

 
 

Los animales por lo general tratan de pasar desapercibidos para que sus presas o sus depredadores no los detecten fácilmente. La mantis religiosa y el insecto palito, por ejemplo, son casi imposibles de detectar cuando se mantienen quietos entre el follaje. Algunos animales, sin embargo, tienen colores brillantes, a menudo con colores contrastantes, que llaman muchísimo la atención. ¿Por qué en vez de esconderse optan por exhibirse? Porque estos animales tienen aposematismo o coloración aposemática: anuncian a los cuatro vientos que son tóxicos para que sus depredadores no los ataquen.


Pseudosphinx tetrio es una alevilla o mariposa nocturna de la familia Sphingidae, cuyos miembros se conocen como hawk moths por su excelente vuelo. La hembra de P. tetrio oviposita en el alelí (pucha de novia), en la canaria y en otras apocináceas, una familia de plantas notoria por su savia o látex blanco venenoso. La larva es inmune al veneno y lo almacena en sus tejidos como defensa. Su coloración es una advertencia para las aves y los lagartos: “no me coman, soy venenosa”. Luego de crecer y mudar su cutícula varias veces, la larva baja al suelo, se esconde entre la hojarasca y se convierte en una pupa o crisálida, de la cual como por arte de magia luego sale una alevilla.

Una mañana de noviembre camino a la casa de mis padres  encontré más de cien orugas defoliando un árbol de alelí. La planta medía más de 6 pies de alto y por la tarde apenas le quedaban hojas. Esta oruga, además de ser grande, llama mucho la atención por sus bellos colores. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 200,  1/200 s, f/22, flash anular.

Pseudosphinx tetrio