Fruta peluda

 
 

Los niños son a menudo místicos para comer. Se acostumbran a ciertas frutas y se resisten a probar nuevas opciones. Muchos por nada del mundo prueban el rambután, cuya apariencia peluda repele incluso a algunos adultos. Todos se pierden una fruta deliciosa. El rambután es por dentro blanquecino, traslúcido, dulce y sumamente agradable. Por fuera es verde inicialmente, tornándose rojo intenso cuando está bien maduro y casi negro cuando comienza a secarse. Su popularidad en Puerto Rico va en aumento según más personas se atreven a probarla, más fincas la cultivan y su precio baja a niveles razonables.


El rambután pertenece a la familia de la quenepa (Sapindaceae). Es nativo de la China y desde Cambodia hasta Indonesia y las Filipinas. Sus flores son diminutas y se agrupan en inflorescencias terminales de hasta un pie de largo. Las frutas miden hasta dos pulgadas y media de ancho. Florece durante la primavera y las frutas maduran mayormente durante el verano. El nombre del género significa nube, probablemente en referencia a la pulpa traslúcida. El nombre de la especie significa con una rebaba o barba, aparentemente en referencia a la apariencia peluda de la curiosa fruta.

Cuando vi esta bola por primera vez me sorprendió, luego supe que es un fruto y cuando lo probé me encantó. Tomé esta foto en la Estación Experimental Agrícola aledaña al RUM  durante una visita con estudiantes de botánica. Nikon D40x, 18-55 mm (55 mm), ISO 400,  1/60 s, f/5.6, flash de la cámara.

Nephelium lappaceum