Bosque seco

 
 

La palabra bosque genera instantáneas de campos cubiertos por grandes árboles de follaje verde intenso. Pero un bosque no es más que un sitio poblado de árboles y matas, y donde no llueve mucho el bosque es seco. El mejor ejemplo de un bosque subtropical seco es el Bosque de Guánica, designado reserva forestal en el 1919 y Reserva Internacional de la Biosfera en el 1981. A pesar del clima árido, sus 11,400 cuerdas poseen una gran biodiversidad. Aquí habitan, por ejemplo, más de 700 especies de plantas (más que El Yunque) y unas 140 especies de aves (la mitad de las presentes en la isla).


La población más grande del Guabairo de Puerto Rico y la única población silvestre del sapo concho (nuestro único sapo autóctono) habitan en Guánica. Aquí también sobrevive el árbol de guayacán más grueso de nuestra isla (su edad se ha estimado en más de 500 años) y una de las plantas mejor adaptadas para vivir en ambientes áridos: el sebucán, un cactus grande con tronco corto y ramas largas subdivididas, repletas de espinas. Este cactus es nativo de la península de Yucatán y las Antillas. Los sebucanes que están a lo lejos en el centro de la foto sobreviven en uno de los lugares más frágiles del bosque, pues el pasto cercano a las carreteras a veces se incendia durante el periodo más seco del año.

Me encontraba un sábado en Guánica con deseos de fotografiar y me fui a pasear por la costa con mi esposa y con mis amigos Henry y Julio. Con un lente "fisheye" capté esta interesante perspectiva de un conocido panorama. Nikon D7000, 10.5 mm, ISO 200,  1/3200 s, f/2.8, luz natural.

Pilosocereus royenii