Flor y polinizador

 
 

Las flores atractivas son producto de un largo proceso de selección natural. La planta necesita que un animal traiga polen a sus flores y lo atrae con colores llamativos o con aromas ricos, ofreciéndole como recompensa su delicioso néctar. El polinizador, por su parte, busca flores que le brinden el mejor combustible (néctar) para su metabolismo. Durante esa danza coevolutiva cambian la flor y el polinizador. La flor de S. reginae, conocida como ave del paraíso porque sus espectaculares pétalos recuerdan esas aves, es polinizada por los pajaros sol (Familia Nectariniidae).


El ave del paraíso agrupa sus flores dentro de una estructura larga con forma de pico llamada espádice, de la cual salen en secuencia las flores (en la foto hay dos). Cada flor tiene seis pétalos, tres anaranjados y tres azules, dos de los azules forman una estructura en forma de flecha. Los pétalos anaranjados atraen al ave y los azules le sirven de plataforma para pararse mientras alcanza con el pico el néctar que se acumula en la base de la flor y del espádice. Los pétalos azules, además de servir de plataforma, esconden los estambres y el pistilo de la flor. Las patas trajeron polen de otra flor y llevarán polen a la próxima, en perfecta sincronización entre planta y animal, entre flor y polinizador.

Tomé esta fotofrafía durante una caminata por  los jardines de El Conquistador en Fajardo, donde hay una atractiva colección de plantas. Entre todas las flores sobresalió el ave del paraíso. Nikon D40x, 18-55 mm (55 mm), ISO 280,  1/600 s, f/5.6, luz natural.

Strelitzia reginae