Tiburón nodriza

 
 

Gracias a los documentales y las películas protagonizadas por el tiburón blanco (Jaws) y otros escualos agresivos, mucha gente piensa que todos los tiburones nadan en aguas abiertas, buscando presas para devorar con sus grandes bocas llenas de dientes. El tiburón nodriza no se ajusta a este estereotipo, pues pasa la mayor parte del día tranquilamente descansando sobre el fondo del mar. Se activa por la noche, cuando nada lentamente en búsqueda de camarones, cangrejos, langostas, calamares, pulpos y peces. En vez de abrir la boca grande y morder, su faringe muscular succiona la presa.


Todos los tiburones se aparean y tienen fecundación interna. En el caso de G. cirratum, el macho muerde una de las aletas pectorales de la hembra para sujetarse y la rodea con su cuerpo para introducirle los dos órganos copuladores. La cópula parece ser más frecuente en aguas llanas, se ha observado por ejemplo en la Laguna de Jobos (Guayama). Entre los escualos hay especies ovíparas (ponen huevos), ovivivíparas (las hembras retienen los huevos en su interior y los embriones se nutren del alimento que estos contienen) y vivíparas (los embriones se alimentan de secreciones del útero de la madre). El tiburón nodriza es ovivivíparo. No nada lejos, no ataca a personas, no es un tiburón de Hollywood.

Fotografié a este tiburón en el Acuario de Atlanta. Me llamaron mucho la atención su curiosa boca, los ojos pequeños y las grandes aletas pectorales. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 640,  1/200 s, f/2.8, luz ambiental.

Ginglymostoma cirratum