Superficie impermeable

 
 

Vivir en tierra conlleva una serie de riesgos para todos los organismos, siendo el principal la deshidratación. Las plantas y los animales han resuelto el problema cubriendo sus cuerpos con barreras impermeables, tales como la capa de células muertas que forma nuestra piel o la cutícula cerosa de las hojas. En contacto con la cutícula, secretada por la epidermis de la hoja, las moléculas de agua se agrupan en gotas y así permanecen hasta evaporarse o caer al suelo. El agua por lo general sólo entra a la hoja por vasos que la traen desde las raíces y sólo sale como vapor por pequeñas aberturas llamadas estomas.


El trebolillo o trebolillo de jardín tiene una distribución mundial. Su origen preciso se desconoce porque lo hemos transportado ampliamente y se ha naturalizado con gran facilidad. Los tallos, a menudo rastreros, alcanzan las veinte pulgadas de largo y producen raíces en los nudos. Las hojas se componen de tres hojuelas bilobuladas. Cuando hay abundante agua, por ejemplo después de un aguacero, las hojuelas se mantienen en un mismo plano, cuando escasea el agua se separan y cuelgan. Las flores son amarillas y tienen cinco pétalos. Las frutas son cápsulas cilíndricas de hasta una pulgada de largo que explotan violentamente para expulsar las semillas.

Las gotas proveen resplandor y un toque interesante porque se convierten en diminutos lentes.   Así que no dejes que la lluvia te quite las ganas de retratar. Nikon D40x, 105 mm macro, ISO 400,  1/160 s, f/10, flash de la cámara.

Oxalis corniculata