Aves exóticas

 
 

Nuestra fauna de aves se compone de especies autóctonas (únicas de Puerto Rico), especies nativas (que habitan naturalmente aquí y en otros lugares) y de especies exóticas  (introducidas por el hombre). Algunas aves exóticas, como los periquitos, no han logrado establecerse en la isla. Otras, como la Cotorra Cabeciblanca, se han establecido pero mentienen una distribución limitada. Y otras, como el Turpial, no sólo se han establecido sino que han aumentado notablemente su distribución. A pesar de ser arisco, el Turpial se acostumbra a nuestra presencia y hoy frecuenta parques, jardines y patios. En el sur de la isla se alimenta a menudo de las frutas del cactus llamado sebucán.


El Turpial es nativo de la cuenca del Río Amazonas y habita naturalmente en la mitad norte de Sudamérica. Se trajo a Puerto Rico probablemente como ave ornamental y desde aquí ha migrado a varias islas cercanas. Los turpiales construyen un nido en forma de copa grande o tazón profundo sobre cactos, arbustos espinosos y árboles. La hembra pone tres o cuatro huevos blanco-purpúreos que son empollados durante unas dos semanas. Esos polluelos formarán la próxima generación de una ave exótica más, que hoy es parte de nuestra fauna.

Tomé esta foto en las Salinas de Cabo Rojo durante un viaje al campo con  mis estudiantes de fotografía. Los turpiales no permiten que uno se acerque mucho, por lo que hay que ser sigiloso y tener un buen lente zoom o un telefoto. Nikon D90, 150-500 mm (500 mm), ISO 400,  1/1250 s, f/8, flash externo con “beamer”.

Icterus icterus