Vaquita

 
 

La vaquita es uno de nuestros insectos más atractivos y a la vez dañinos. Durante una vida que sobrepasa los cuatro meses, la hembra pone hasta 5000 huevos en masas de 30 a 260. Las larvas nacen como una semana después y rápido se dejan caer al suelo. Penetran, ubican las raíces de la planta donde nacieron y empiezan a comer, al principio raíces pequeñas, luego raíces grandes. Si la planta es joven, unas pocas larvas pueden matarla. Dependiendo de la temperatura, entre 8 y 15 meses después las larvas creciditas se convierten en pupas. De dos a cuatro semanas más tarde los adultos salen de las pupas, ubican una planta con hojas apetecibles y allí mismo encuentran pareja. El ciclo se repite.


La vaquita es perjudicial por el daño que causa al alimentarse y porque ataca unas 270 especies de plantas, tan diferentes como la caña de azúcar, los cítricos, la lechoza, la batata, el maíz y muchos ornamentales. Además, el daño causado a las raíces puede servir para el ingreso de hongos y otros patógenos. Los entomólogos la combaten con insecticidas y con agentes biológicos que incluyen patógenos, depredadores y parásitos. Nativa de las Antillas, la vaquita fue introducida accidentalmente desde Puerto Rico a la Florida en el 1964, convirtiéndose allá en una importante plaga de cítricos y ornamentales.

Encontré a esta pintoresca criaturita en el patio de una casa de playa en Boquerón. Como siempre tengo cerca  mi cámara, corrí  a buscarla y la preparé con lente macro y  flash anular. Y allí quietecita la vaquita me esperaba. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 400,  1/200 s, f/16, flash anular.

Diaprepes abbreviatus