Elegante viuda

 
 

Uno de los grupos más interesantes de aves es el de los playeros, un conjunto de pájaros especializados para alimentarse en charcas, lagunas salobres, manglares y otros cuerpos de agua llanos. En estos hábitats se segregan por el tamaño de las patas. Los paticortos permanecen cerca de la orilla mientras que los patilargos (entre ellos las viudas) pueden vadear en lugares más hondos, todos siempre en búsqueda de gusanos, moluscos, crustáceos, insectos y peces. La comunidad de playeros observa atentamente el agua, pendientes de cualquier movimiento que delate una posible víctima. La disposición ruidosa de las viudas es una de las primeras advertencias de la presencia de un depredador.


La viuda anida desde los Estados Unidos hasta el norte de la Argentina y a través de las Antillas. La hembra deposita de tres a cinco huevos bien camuflados sobre algunas hojas o ramitas en el suelo y ambos sexos toman turnos para empollarlos. Los recién nacidos son tan precoces que pueden correr y nadar apenas dos horas después de salir del cascarón. En un mes ya pueden volar, aunque dependen de sus padres por varias semanas más. Las poblaciones de muchos playeros fueron reducidas por la cacería y por el drenaje de charcas para uso agrícola. Ambas prácticas han sido controladas y las elegantes viudas nuevamente abundan para deleite de los fotógrafos.

Tomé esta fotografía en la Laguna Cartagena, uno de los mejores lugares para observar aves. En esta imagen vemos reflejos y ondas que aumentan el impacto de las fotos. Nikon D90, 150-500 mm (500 mm), ISO 400, 1/640 s, f/8, luz natural.

Himantopus mexicanus