Graznidos nocturnos

 
 

La Yaboa Común visita ocasionalmente nuestras casas. Rara vez la vemos porque casi siempre se acerca de noche, su presencia sólo es delatada cuando emite un graznido parecido al de un pato. Varias personas han pasado tremendos sustos cuando linterna en mano y en búsqueda del pato se topan con esta ave erguida y de mirada penetrante. La yaboa visita los patios para cazar insectos, coquíes y lagartijos. En otros hábitats se alimenta también de cangrejos, moluscos, peces, culebras, huevos y pichones de otras aves. Por lo general permanece quieta por largo rato hasta que se acerca la presa y súbitamente la arponea con su poderoso pico.


Esta yaboa reside todo el año en Puerto Rico. Anida desde el sureste de los Estados Unidos hasta el sureste de Brasil y a través de las Antillas, por lo general en colonias pequeñas, a veces con otras garzas, en las copas de árboles cerca o lejos de cuerpos de agua. La pareja construye un nido de palitos donde la hembra pone de dos a cinco huevos azulados que los dos padres empollan. Las yaboas jóvenes no poseen la misma coloración de los adultos, sino que tienen estrías blancas y pardas en todo el cuerpo. Antes la yaboa se cazaba como alimento; hoy, como casi todas las aves silvestres, ha sido sustituida por el pollo parrillero.

Tomé esta fotografía en el  Zoológico de Mayagüez. La yaboa me miraba atentamente con sus ojazos rojizos, como si quisiera decirme algo.  La foto fue un reto porque había poca luz y tenía un lente sin estabilización de imagen. En teoría, la velocidad mínima del obturador debió ser mayor de 1/300 de segundo, pero debo tener buen pulso porque quedó bien a 1/40 de segundo. Nikon D90, 70-300 mm zoom (240 mm), ISO 400,  1/40 s, f/5.3, luz natural.

Nyctanassa violacea