Resistencia al fuego

 
 

¿Te has preguntado por qué algunos montes siempre están cubiertos de yerba? ¿Por qué con el paso del tiempo no desarrollan una cubierta boscosa? Casi todos nuestros montes se talaron hace muchos años para sembrar diversos cultivos. Cuando la agricultura se abandonó, el terreno desnudo fue rápidamente colonizado por yerbas exóticas bien adaptadas al suelo seco típico de lugares empinados. Estas yerbas no sólo dificultan que las semillas de los árboles lleguen al suelo y germinen, sino que durante el invierno se secan  y ocasionalmente se incendian. La mayoría de nuestras plantas nativas no son resistentes al fuego, mientras que las yerbas exóticas, a menudo nativas de praderas sujetas a fuegos periódicos, son resistentes y brotan rápido cuando regresan las lluvias.


Pennisetum setaceum es oriunda de las praderas de África y el Oriente Medio. Ha sido  introducida como ornamental a varios países debido a su crecimiento compacto, espigas erectas de hasta tres pies de alto y atractivas inflorescencias rojizas. En Puerto Rico se siembra a menudo en jardines e isletas de carreteras. En Arizona y Hawái se ha convertido en una plaga. La planta produce miles de semillas que retienen su viabilidad por hasta seis años, convirtiéndose en una invasora que desplaza especies nativas. Para controlarla se emplean herbicidas o las plantas se arrancan y se incineran.

Fotografié esta hermosa inflorescencia una mañana cuando me dirigía a mi trabajo en el RUM. En todos sitios hay  tesoros esperando por un fotógrafo. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 200, 1/320 s, f/4.5, luz natural.

Pennisetum setaceum