Maderas de Puerto Rico

 

Acacia amarilla- Albizia lebbeck (Fabaceae)

 

La acacia amarilla es un árbol caducifolio mediano o grande, generalmente de hasta 40 pies de altura con tronco de 1.5 pies de diámetro, pero puede sobrepasar los 100 pies de altura con tronco de 3 o más pies de diámetro. Se caracteriza por su copa ancha y redondeada; su tronco cilíndrico, corto cuando el árbol crece a campo abierto; su corteza grisácea áspera; sus hojas doblemente compuestas, parecidas a las del samán, con hasta 9 pares de hojuelas alargadas; sus atractivas flores pálidas, amarillo-verdosas, fragantes, de hasta 3 pulgadas de diámetro; y sus abundantes vainas planas de hasta 1 pie de largo, con la localización de la semilla marcada por un área oscura. Florece durante la primavera y el verano. El viento y las abejas parecen ser los polinizadores principales. Las vainas comienzan a madurar en diciembre y son muy conspicuas cuando el árbol pierde casi todas las hojas en febrero y marzo. Las vainas se dispersan con el viento o las semillas se dispersan individualmente cuando las vainas abren.


El árbol es aparentemente nativo de Asia, pero se cultiva y se ha naturalizado en los trópicos alrededor del mundo. Se siembra para ornato, sombra de café y cacao, y para reforestación de suelos degradados. En Puerto Rico crece mayormente a lo largo de caminos y carreteras en los llanos costeros, desde donde coloniza solares y fincas aledañas hasta llegar a las laderas de las montañas. Crece bien en una gran variedad de suelos y tolera el salitre, por lo que también se siembra cerca del mar.


La albura es blancuzca y se distingue fácilmente del duramen, que es amarillo. La madera es liviana o de peso medio, de grano abierto, fibra entrelazada y tiene anillos de crecimiento. Es fácil de trabajar, seca bien al aire y al cortarse no produce un olor particular. Se usa muy poco, pero merece explorarse porque es atractiva y el árbol es común. Localmente se ha usado mayormente para postes de verjas, leña y carbón. En Asia se usa para ebanistería, artículos torneados, pisos, paneles, carretas, botes y construcción. El aserrín puede causar alergia y ardor en la garganta.