Maderas de Puerto Rico

 

Aguacate- Persea americana (Lauraceae)

 

El aguacate es un árbol caducifolio mediano, de hasta 60 pies de altura con tronco de 2 o más pies de diámetro. Se caracteriza por su copa redondeada; su corteza pardo-grisácea acanalada; sus hojas grandes, lustrosas, de color verde oscuro; sus numerosas inflorescencias amarillo-verdosas; sus flores de unos tres octavos de pulgada de diámetro, con seis sépalos pero sin pétalos; y su fruta grande comestible, de la cual hay cientos de variedades. El árbol pierde la mayoría de sus hojas hacia el final del invierno, luego de lo cual florece y produce el follaje nuevo. Florece con más fuerza durante marzo y abril, y las frutas maduran mayormente durante el verano y el otoño. Las flores son polinizadas por abejas. El nombre aguacate deriva de la palabra azteca ahuácatl, que significa testículos.


El árbol es nativo del sur de México y Centroamérica, pero antes de la colonización se cultivaba desde el norte de México hasta Argentina. Posteriormente se introdujo a muchos países tropicales y subtropicales, llegando a las Antillas durante el siglo 17. Se siembra comercialmente en muchos países, siendo México el mayor productor mundial. En Puerto Rico se ha sembrado en patios y fincas a través de la Isla, especialmente en áreas bajas, y se cultiva comercialmente en el sur del país.


La albura es de color crema y se funde gradualmente con el duramen, que es rosáceo con líneas y motas más oscuras. La madera es de peso medio, con fibra recta o irregular, y textura fina. Su lustre es mediano, exhibe anillos de crecimiento y no produce olor característico al cortarse. Es fácil de trabajar y pule bien. Se usa ocasionalmente para instrumentos de cuerda, objetos torneados y tallas. Por su abundancia y color atractivo merece probarse y usarse más. En otros lugares se emplea para tallas, artículos torneados y carpintería.