Maderas de Puerto Rico

 

Jagua- Genipa americana (Rubiaceae)

 

La jagua es un árbol caducifolio mediano, generalmente de hasta 60 pies de altura, con tronco de 2 pies de diámetro, aunque en otros lugares alcanza los 100 pies de altura. Se caracteriza por su tronco cilíndrico, libre de ramas por muchos pies; sus ramas que surgen del tronco en círculos a distintos niveles; su corteza lisa, grisácea, con manchas blancas; sus hojas largas, agrupadas al final de las ramas; sus flores igualmente agrupadas al final de las ramas, de aproximadamente 1.5 pulgadas de diámetro, blancas y con los pétalos extendidos cuando nuevas, tornándose amarillas y con los pétalos virados hacia atrás según envejecen; y su fruta ovalada, esponjosa, de hasta 4.5 pulgadas de largo, con olor fuerte. El árbol pierde sus hojas durante el invierno y produce hojas nuevas durante la primavera, luego de lo cual florece. La floración puede continuar hasta el otoño. Las frutas caen al suelo desde el otoño hasta la próxima primavera. La fruta se corta en pedazos y se sumerge en agua durante varios días para producir un refresco que algunas personas disfrutan; en otros países se prepara jugo, jalea, helado y licor.


El árbol es nativo de las Antillas, Centroamérica y Sudamérica hasta Paraguay. Probablemente fue traído a las Antillas por los indios para alimentación y para producir con el jugo de la fruta verde un pigmento negro útil para decorar sus cuerpos, protegerse de los insectos, y colorear hamacas y canastas. Crece mejor a elevaciones bajas e intermedias en áreas húmedas o muy húmedas, aunque en Sudamérica sobrevive sequías de hasta cinco meses de duración. En Puerto Rico crece casi siempre cerca de lugares que han sido habitados o cultivados por el hombre. Su forma espigada, follaje atractivo y flores bonitas le confieren valor como ornamental.


La albura es crema y se funde gradualmente con el duramen, de color un poco más oscuro y con líneas o bandas azul-grisáceas más evidentes en la madera recién cepillada. La jagua es de peso medio, tiene fibra recta, poros muy finos y sus anillos de crecimiento no son evidentes. Su lustre es mediano y su textura es fina. Seca lentamente, durante el proceso sufre pocos desperfectos y no produce olor característico al cortarse. Es estable ante los cambios de humedad y muy fácil de trabajar. Adquiere una superficie muy lisa y toma un acabado excelente. Se usa muy poco aunque es adecuada para ebanistería, artículos torneados, tallas y artesanías. Se ha usado para muebles, moldes de zapato, cajas, mangos de herramientas y construcción. En otros lugares se usa para paneles, puertas y pisos.