Maderas de Puerto Rico

 

Majó- Talipariti elatum (Malvaceae)

 

El majó es un árbol siempre verde mediano o grande, generalmente de hasta 60 pies de altura, con tronco de 1.5 pies de diámetro, pero puede alcanzar los 115 pies de altura, con tronco de 3 o más pies de diámetro. Se caracteriza por su tronco cilíndrico, recto, libre de ramas por muchos pies cuando crece en el bosque; su corteza grisácea ligeramente acanalada; sus hojas grandes, en forma de corazón, con la superficie arrugada; sus flores tipo hibisco de hasta 5 pulgadas de diámetro, anaranjadas cuando nuevas, cambiando a rojo según envejecen; y sus frutas verdes ovaladas. Florece y fructifica irregularmente durante el año. Las flores son visitadas por murciélagos y zumbadores, los primeros también consumen la fruta verde. La fruta abre en cinco partes para liberar semillas peludas que se dispersan con el viento y la escorrentía.


El árbol es nativo de las montañas húmedas del este de Cuba y del noreste de Jamaica. Se introdujo al sur de la Florida, California, Hawái, México, Brasil, Perú y a través de las Antillas; en algunos países hay plantaciones de tamaño moderado. Se trajo a Puerto Rico durante la década de 1940 y se establecieron plantaciones en los bosques de Cambalache, Carite, Guajataca, Luquillo, Río Abajo y Toro Negro. Se ha sembrado mucho para ornato en casas, parques, carreteras y recintos universitarios. El majó es el árbol nacional de Jamaica.


La albura es blanca y se distingue fácilmente del duramen, que recién cortado es de un llamativo color azul-violáceo con matices de verde oliva y gris. Cuando se le aplica un acabado, la albura se torna amarillenta y el duramen oscurece. La madera es de peso medio, con fibra generalmente recta. Seca al aire con poca degradación, es fácil de trabajar y cuando recién cortada despide un agradable pero efímero olor a rosas. Esta es una de las maderas favoritas de los artesanos y los ebanistas, quienes la usan para muebles, artículos torneados, tallas, instrumentos de cuerda y artesanías diversas. La albura se emplea como superficie para pirograbados. En Cuba y Jamaica tiene gran demanda para ebanistería, y cuando abundó se usó para construcción de casas, puertas, ventanas, pisos, tejas, cañas de pescar, embarcaciones y postes. La organización Eye on the Rainforest produce majó en Patillas siguiendo un modelo de cosecha y desarrollo sostenible, allí los árboles comienzan a cosecharse entre los 15 y 20 años de edad.