Maderas de Puerto Rico

 

Mangó- Mangifera indica (Anarcadiaceae)

 

El mangó es un árbol siempre verde mediano o grande, generalmente de hasta 65 pies de altura, con tronco de 3 pies de diámetro, pero puede alcanzar los 125 pies de alto con tronco de 6 o más pies de diámetro; se estima que los árboles de estas dimensiones sobrepasan los 300 años de edad. Se caracteriza por su copa de color verde oscuro, densa y redondeada; su corteza parda y áspera; sus hojas alargadas, doradas cuando nuevas; sus numerosas inflorescencias terminales, conspicuas desde lejos, compuestas por miles de florecitas amarillo-rosadas; y su fruta deliciosa de la cual hay cientos de variedades. Florece durante el invierno y las frutas maduran durante la primavera y el verano. En el noroeste de la Isla se le llama mangotín el árbol grande que crece a orillas de las carreteras y mangó a las variedades más pequeñas que producen frutas grandes.


El árbol es nativo de la India y Myanmar, regiones donde se ha cultivado por más de cuatro mil años. Se ha introducido a todos los países tropicales y a varios subtropicales, incluyendo el sur de los Estados Unidos y los países que bordean el Mediterráneo y el Golfo Pérsico. Se introdujo a Puerto Rico hace más de 200 años y se ha sembrado extensamente en patios, fincas, carreteras, parques y recintos universitarios. También se ha naturalizado en bosques secundarios aledaños a fincas. La fruta se produce en el sur de la Isla para venta local y exportación. La Estación Agrícola de Fortuna, en Juana Díaz, posee una buena colección de variedades.


La albura es gruesa, de color crema y no se distingue fácilmente del duramen, que varía de amarillo-cremoso a pardo claro. La madera tiene anillos de crecimiento conspicuos y poros grandes que le dan una figura atractiva. Es de peso medio, lustrosa, de textura mediana y con fibra recta u ondulada. No tiene olor característico, seca al aire con velocidad moderada y poca degradación, y es estable ante los cambios de humedad. Se usa ocasionalmente para instrumentos de cuerda y artesanías, pero merece usarse más por su abundancia y buena apariencia. Se usó para pilones de hacienda, picadores de carne, yugos para bueyes, cabos de herramientas, leña y carbón. En el sur de Asia y en Hawái se usa para ebanistería, artículos torneados, pisos, carpintería, botes, carretas y arados.