Maderas de Puerto Rico

 

Pino- Pinus caribaea (Pinaceae)

 

El pino, pino caribeño o pino hondureño, es un árbol siempre verde grande, de hasta 140 pies de altura con tronco de 4 pies de diámetro. Se caracteriza por su tronco cilíndrico libre de ramas por muchos pies, con corteza gris profundamente agrietada; sus hojas finitas y largas; y sus conos femeninos que se emplean como adornos navideños. Los conos masculinos son pequeños y caen poco después de liberar el polen al viento. Los conos femeninos miden hasta 4 pulgadas de largo, pero son fecundados cuando apenas miden media pulgada y tardan hasta 21 meses en crecer, madurar y abrir para liberar semillas aladas que germinan sobre suelo raso o con un mínimo de vegetación. Las raíces se asocian con hongos que facilitan la absorción de agua y nutrientes, por esta razón el pino no prosperó en Puerto Rico hasta que el hongo se introdujo y se estableció en nuestros suelos. Las raíces de los árboles cercanos se unen para compartir agua y alimento.


El árbol es nativo de las Bahamas, el oeste de Cuba (incluyendo Isla de Pinos, hoy Isla de la Juventud), y desde el sur de México hasta Nicaragua. Ha sido introducido a muchos países tropicales, en varios de los cuales hay plantaciones comerciales. Se ha sembrado mucho para control de erosión en bosques y fincas, y para ornato en parques y recintos universitarios. Crece en suelos diversos desde el nivel del mar hasta las montañas altas, y en lugares relativamente secos o húmedos, aunque prefiere los últimos.


La albura es amarilla, mientras que el duramen varía de pardo dorado a pardo rojizo. La mayoría de los árboles cortados localmente aparentan tener sólo albura, quizás porque son jóvenes. La madera es de peso medio, tiene anillos de crecimiento muy conspicuos y su fibra es recta. La madera liviana seca rápido y con poca degradación, mientras que la pesada seca más lento y con alguna rajadura en los extremos. La madera de pino se conoció en décadas pasadas como pichipén, la que tenía más resina (pichipén resinoso) era preferida por su mayor durabilidad y resistencia a la polilla. Se usa muy poco por considerarse una madera inferior, pero puede emplearse para muchos de los usos que recibe el pino que importamos de Norteamérica y Brasil. Se usa ocasionalmente para la construcción de muebles tapizados, en los cuales la madera no es visible. Se ha usado también para postes tratados y para plataformas de equipo pesado. En Centroamérica recibe una gran variedad de usos, desde ebanistería hasta traviesas de ferrocarril. En Centroamérica, Brasil, África y Australia se usa la viruta de los aserraderos para pulpa de papel.