Maderas de Puerto Rico

 

Úcar- Bucida buceras (Combretaceae)

 

El úcar es un árbol siempre verde en lugares húmedos y caducifolio en los sitios más secos. Es mediano o grande, generalmente de hasta 60 pies de altura, con tronco de 3 pies de diámetro, pero puede alcanzar los 100 pies de altura, con tronco de 6 o más pies de diámetro; se estima que los árboles de estas dimensiones sobrepasan los 200 años de edad. Se caracteriza por su copa extendida, con la parte distal de las ramas inclinada; su corteza grisácea, lisa en árboles jóvenes y muy agrietada en árboles maduros; su abundante follaje amarillo-verdoso que contrasta con el tronco; sus hojas en forma de cuchara, agrupadas al final de las ramas; sus flores verdosas, pequeñas, agrupadas en espigas de hasta 4 pulgadas de largo; y sus frutas secas formadas por el remanente de la flor. Las ramitas de algunos árboles tienen espinas. En Mayagüez comienza a florecer a finales del invierno y las frutas caen durante la primavera y el verano. Las frutas son dispersadas por el viento y la escorrentía. En respuesta al ataque de ácaros, algunas frutas crecen exageradamente y se convierten en estructuras largas y curvas, de las cuales deriva el nombre científico del úcar, que significa cuerno de buey.


El árbol es nativo de las Bahamas, las Antillas y Centroamérca. Se ha introducido para ornato a la Florida. En Puerto Rico crece en casi toda la isla, incluyendo lugares húmedos con suelos fértiles, localidades muy cerca de manglares y sitios secos sobre piedra caliza. En las montañas altas y húmedas de la cordillera es sustituido por su pariente, el granadillo, al cual se parece mucho. Por su buena forma y follaje atractivo se ha sembrado extensamente en casas, plazas, parques, aceras, carreteras, centros comerciales y recintos universitarios. También se usa para reforestar suelos pobres o degradados.


La albura varía de amarillo a pardo claro y se distingue fácilmente del duramen, que tiene un atractivo color pardo verdoso. La madera es muy pesada, con fibra generalmente veteada, textura fina y lustre excelente. Seca con rapidez y degradación moderada. No produce olor luego de secada, contiene sílice (que embota los filos) y sus anillos de crecimiento no son evidentes. Debido a su dureza se usa muy poco, generalmente para artículos torneados, pero merece explorarse por ser muy común y atractiva. Aquí y en otros lugares se ha empleado para plataformas de máquinas, columnas, vigas de techos, carretas, molinos, trapiches, pilotes de muelles, postes y traviesas de ferrocarril. Es una de las maderas favoritas para hacer carbón.