La atracción de la fotografía
 

Siempre me ha llamado la atención esa atracción que sienten los niños por las cámaras fotográficas. No importa que no conozcan al fotógrafo, no importa que nunca lleguen a ver la foto, ni mucho menos cómo quede la imagen. Lo importante es posar y ser fotografiado. Durante una visita a la plaza de recreo de Cataño, estos cuatro niños pasaron acompañados de una señora. Cuando vieron la cámara se detuvieron y comenzaron dar saltitos en los alrededores. Sospechando sus intenciones, les pregunté si querían que les tomara una foto y en cuestión de segundos estaban posando. Un click después salieron corriendo y desaparecieron con la señora. Aquí está la foto de aquellos niños desconocidos, a ver si dentro de varios años uno de ellos la encuentra en la Internet.