Brownie
 

En la historia anterior escribí sobre Lali, una desafortunada perrita que fue querida de bebé pero abandonada como adulta. Hoy la historia es positiva. Brownie fue adoptada en un albergue de animales y desde bebé fue mimada, cuidada y amada por su familia. A sus catorce años de edad todavía la cogían al hombro y la besaban. Durmió siempre en un cuarto con sus padres, y entraba y salía de la casa cuando quería. Nunca fue amarrada, por lo que recorrió el vecindario en plena libertad; su ángel guardián la salvó varias veces cuando aprendía a cruzar la carretera.  Excelente perro guardián, persiguió culebras, gatos y otros perros. Antes de cumplir los quince años, Brownie dejó paulatinamente de correr, de comer y comenzó a rebajar. Algo andaba mal, un cáncer terminal. Cuando murió la enterramos en el patio y la lloramos como a un miembro más de la familia.