El Cañuelo
 

El Fortín de San Juan de la Cruz, mejor conocido como El Cañuelo, tiene una historia muy particular. Su primera versión fue una torre de madera, construida alrededor de 1610, que fue destruida por los holandeses durante el ataque de 1625. En el 1647 fue reconstruido como una estructura cuadrada de piedra y mampostería que permaneció rodeada de agua durante casi tres siglos, hasta que en la década de 1940 se rellenó su entorno y se construyó la carretera que hoy nos permite llegar a Isla de Cabras. La misión principal del Cañuelo fue crear un fuego cruzado con el Castillo San Felipe del Morro para defender la entrada a la Bahía de San Juan. El fortín se usó irregularmente hasta 1785, cuando fue abandonado. Hoy es parte del Parque Nacional de Isla de Cabras, donde puedes caminar tranquilamente, sentir la fresca brisa del Océano Atlántico, darte un chapuzón detrás del rompeolas, visitar el fortín y disfrutar de una de las vistas más bellas del Morro y el Viejo San Juan.