El componte y la puerta
 

Durante la segunda mitad del siglo 19 muchos puertorriqueños comenzaron a pedir más libertades y mayor gobierno propio. En el 1887 se fundó el Partido Autonomista. El 23 de marzo de ese mismo año llegó a Puerto Rico el General Romualdo Palacio, un gobernador conservador que identificó, perseguió, castigó, torturó y encarceló decenas de autonomistas. La evidencia no era fundamental y la Guadia Civil castigó arbitrariamente. A esta práctica se le llamó El Componte. Durante una de sus salidas, el General Palacios visitó el pueblo de Santa Isabel y estuvo en la iglesia. Allí ordenó que en los talleres del Presidio se le construyeran puertas y ventanas. Ante las quejas generalizadas por la práctica del componte, el general Palacio fue destituido y regresó a España menos de ocho meses después de asumir la gobernación. Las puertas y las ventanas se hicieron como él dispuso y se transportaron por barco hasta el sur de la isla. Se instalaron en la iglesia y hoy son testigos mudos del año terrible de 1887.