Las cruces de Maravilla
 

Una de las carreteras más hermosas de Puerto Rico es la Carr. 143, particularmente el tramo que pasa frente al punto más alto de la Isla, Cerro Punta (4,389 pies), y frente a los Cerros Jayuya y Maravilla. Un paseo por esta carretera temprano en la mañana es una experiencia inolvidable: la temperatura fresca, las nubes bajas, las palmas de sierra y el silencio interrumpido solamente por el silbar del viento. Para mí, esta experiencia religiosa termina en las torres de Maravilla, frente a las cruces de Arnaldo Darío Rosado y Francisco Soto Arriví. Dos jóvenes llevados al lugar bajo engaño con el propósito de asesinarles vilmente como escarmiento a los que se atreven a nadar contra la corriente. Frente a esas dos cruces, en la soledad, hago un esfuerzo por recordar un día que como pueblo no debemos olvidar.