Encuentro fortuito
 

Fotografiar aves en el campo es difícil. Se necesita el equipo adecuado (cámara buena y lentes potentes), una paciencia enorme y un buen conocimiento de la biología y el comportamiento del pájaro que se quiere fotografiar. Yo no tengo ninguna de estas cualidades y por lo tanto mis pocas fotografías de aves son meras casualidades. Esta garza blanca (Egretta thula) se encontró con mi cámara una tarde de primavera en el Parque Colón de Aguada-Aguadilla, yo en búsqueda de un paisaje bonito para disfrutar y ella en búsqueda de algo para comer. Se paró por un momento sobre una roca, le apunté y ya. Sin más esfuerzo, sin preparación alguna, una mera casualidad.