El faro de Arecibo
 

A mediados del siglo 19, el gobierno español decidió construir unos quince faros para iluminar nuestras costas. Así se aumentaba el tránsito de buques mercantes y se reducía la probabilidad de accidentes. Nuestro primer faro español fue el del Morro, inaugurado en 1843, y el último fue el de Arecibo, inaugurado en 1898. Para mediados del siglo 20 casi todas estas estructuras estaban abandonadas o cerradas y funcionando automáticamente con energía eléctrica. Ante la ausencia de personal, la mayoría de los faros fueron vandalizados y algunos quedaron en pésimas condiciones. Afortunadamente, varios han sido restaurados y uno de los más atractivos es el de los Morrillos de Arecibo, actualmente bajo el cuido de una empresa que administra en el área un interesante parque para niños. Al faro de Arecibo le deseamos que cumpla muchos años más.