El faro de Ponce
 

El primer plan para la iluminación marítima de Puerto Rico no incluyó un faro para el puerto de Ponce, aunque los comerciantes de la ciudad llevaban años solicitando una luz para el puerto. Ante el desaire, los comerciantes ponceños se unieron, recaudaron dinero e instalaron por cuenta propia un lente de faro en el techo del edificio ocupado por la capitanía del puerto. El gobierno central rechazó la iniciativa, se incautó del primitivo faro y ordenó que un torrero auxiliar lo operara hasta que se construyera una estructura que cumpliera con los requisitos establecidos para los faros que se construían en la isla. El gobierno cumplió su promesa y el faro de Ponce se construyó en la Isla Cardona, inaugurándose el 15 de agosto de 1889. Todavía sigue allí, enfrentando las adversidades del clima e ignorando su total abandono. Es un faro que no se da por vencido, como no se dieron por vencidos los comerciantes ponceños, que ante la negativa inicial del gobierno persistieron hasta alcanzar una meta que hoy nos ayuda a recordarlos.