Fruta de la bala de cañón
 

En la historia anterior vimos la flor de la bala de cañón, hoy puedes ver cómo surge el peculiar nombre de este árbol. Las frutas son unas bolas pesadas, de hasta ocho pulgadas de diámetro, que se desarrollan directamente sobre el tronco o las ramas más gruesas del árbol. Esta adaptación, llamada caulifloria, es necesaria porque la mayoría de las ramas no podrían soportar el peso de las frutas. Un detalle interesante de la caulifloria es que las flores, que luego dan origen a las frutas, se desarrollan a partir de yemas que durante décadas permanecieron durmientes bajo la corteza. A través de su distribución natural en Centroamérica y el norte de Sudamérica, las balas de cañón son consumidas por jabalíes que las rompen, consumen la pulpa maloliente y dispersan las semillas con sus heces fecales.